Psicología | Afasia emocional en la adicción
Para que una intervención sea realmente eficaz, no basta con la abstinencia. Es necesario realizar una rehabilitación funcional del lenguaje emocional.
En el comportamiento humano y la comunicación, nuestro objetivo es devolverle al paciente la herramienta más potente de control: la capacidad de llenar ese vacío con recursos semánticos.
Cuando un paciente recupera la capacidad de traducir su dolor en palabras, el consumo comienza a perder un poco más su razón de ser.
Para profundizar en esta rehabilitación, debemos trabajar sobre una serie de ejes fundamentales:
El paciente con afasia emocional suele vivir en una confusión constante.
Siente malestar, pero no distingue si es ansiedad, culpa, vergüenza o soledad. Sin embargo, la palabra pone luz a ese caos.
La intervención debe asegurar que el flujo de información entre la emoción y la voz sean fluidos. Se trata de un proceso de sincronización que restaura la coherencia entre lo que se siente y lo que se nombra.
Un lenguaje fragmentado es el reflejo de una mente fragmentada; restaurar el orden en el relato es restaurar el orden en la mente.
Rehabilitar la palabra es devolver al individuo su capacidad de gobernar sobre sí mismo.
El consumo es un acto pasivo donde la sustancia decide;
El habla es un acto activo donde el sujeto se posiciona con su palabra.
Al nombrar sus heridas, el paciente deja de ser un espectador de su propia destrucción para convertirse en el narrador de su recuperación.
Las palabras serán el primer latido para empezar a avanzar...